6 de abril
Día internacional del Deporte para el desarrollo y la paz

La Organización de las Naciones Unidas cuyo propósito es mediar la coordinación internacional para el beneficio de la sociedad, estableció en el año 2013 a esta fecha como el día internacional del Deporte para el desarrollo y la paz.
Para un deportista el camino no es fácil, pero implica satisfacciones incomparables con otras experiencias de la vida, es por ello que llega a dedicar gran parte (si no es que la vida entera a su deporte) y tampoco resultan fáciles las condiciones para quienes interdisciplinariamente incidimos en sus procesos, puesto que hasta el día presente falta bastante investigación (porque como todo, el deporte se moderniza) y sobre todo aplicación, pero lejos de reflexionar lo que aún hace falta para impulsar el desarrollo equitativo en todo el orbe, hoy es importante identificar también el papel que la sociedad juega en esta situación que evidentemente mejorará en la medida en que se acerque a la actividad física, más en estos momentos en que la salud depende prácticamente de las condiciones en las que se encuentre nuestro organismo si es que llega a toparse con el virus SARS Cov-2 y otros padecimientos como la diabetes o el cáncer. Aunque el año 2020 ha sido extremadamente definitorio acerca de lo benéfico que es cuidar a tu cuerpo, no ha sido suficiente para generar una sociedad consciente, activa y que consuma deporte (en su totalidad).
El deporte se relaciona directamente con la salud, pero ¿con la paz?

Las exigencias que plantea el deporte van de lo físico: alimentación, entrenamiento, hidratación, hasta lo mental: compromiso, perseverancia, constancia… lejos de pensar que el deporte entonces no es para cualquiera, la realidad es que sí, ya que finalmente como seres humanos la posibilidad de aventurarse a desarrollar: características de la personalidad como el temperamento, capacidades físicas como la coordinación psicomotriz, la flexibilidad y la capacidad aeróbica o bien, capacidades cognitivas como la organización y la toma de decisiones, capacidades psicosociales como el trabajo en equipo y hasta valores como el respeto; existe para todos. Por lo que a mayor actividad deportiva mejores individuos y por ende, una mejor sociedad.
A continuación, algunas pautas que debes considerar en este día para que, si aún estás muy al margen de la práctica deportiva, te acerques a este camino hacia el logro de tu bienestar y por ende el de la sociedad:
El deporte es amistad: Al congregar personas con intereses en común inevitablemente surgen redes de apoyo comunitarias y a diferencia de otros grupos sociales estos implican amistades que en ocasiones confrontan pero que son determinantes en la madurez.
El deporte es beneficio: Por sus reglas, su biomecánica y hasta por las exigencias que plantea, cada disciplina deportiva se convierte incluso en una terapia que después de un tiempo permite integrar elementos de los cuales al principio se carecía porque no se habían desarrollado o a causa de alguna dificulta, lesión, padecimiento de salud o trastorno de cualquier tipo (de índole físico o cognitivo).
El deporte es familia: Los lazos derivados de horas y años de entrenamiento en los que se viaja, sueña, trabaja y alcanza la meta juntos una y otra vez, sin duda a veces son más fuertes que con algunos parientes y amigos, incluso las enseñanzas de algunos entrenadores a veces resuenan más que las de los propios padres u otros parientes mayores que tienen los niños y jóvenes, por lo tanto esas representaciones constituyen una familia deportiva.
El deporte es para todos: Existe una enorme cantidad de ellos y no solo los que estás acostumbrado a seguir en medios de comunicación, así que además de identificar qué te gusta y divertirte practicándolo, prueba cada cuando nuevas experiencias y quien sabe si alguna de ellas logre engancharte lo suficiente de modo que logres desarrollar nuevas maneras de disfrutar.
La mente juega un papel fundamental, ya que es la que emite los mecanismos para que se reproduzcan las ejecuciones pero también las decisiones, implicando emociones que requieren un amplio dominio por parte de quienes están compitiendo para autodirigirse favorablemente en medio de toda esa dinámica.
Las habilidades para la vida y el deporte.

La Organización Mundial de la Salud, en el año de 1993 estableció que, para hacer frente a las exigencias de la actualidad, las generaciones en edad de formación deben recibir las herramientas adecuadas en el entorno escolar que favorezcan su inserción en el mundo, denominándolas habilidades para la vida, las cuales son:
- Autoconocimiento: reconocimiento de la individualidad.
- Asertividad: expresión congruente.
- Creatividad: generación y aplicación innovadora del pensamiento ante los desafíos.
- Criticidad: capacidad para analizar con objetividad experiencias e información, sin asumir pasivamente criterios ajenos.
- Decisión: elección racional.
- Empatía: percepción de la realidad desde la perspectiva del otro.
- Gestión emocional: reconocimiento y gestión adecuada de emociones y sentimientos.
- Gestión de tensión y estrés: reconocimiento de fuentes y control de efectos adversos.
- Relaciones interpersonales: relaciones positivas con los demás.
- Solución: destreza para el exitoso afrontamiento de problemas y conflictos.