¿PREVISIÓN O PREDISPOSICIÓN?
Contemplar algo más que el presente e imaginar contingencias no implica distraerse

Una ruta definida de navegación es indispensable para emprender cualquier viaje: dirección y distancia exactas desde el punto de origen hasta el destino. El proceso de transformación supone un considerable trayecto, por lo que entonces en la misma proporción habrá que considerar los múltiples elementos y fases que comprenderá el camino, desde la realidad de la que se parte, pasando por la trayectoria misma, hasta alcanzar la cima.
Pero la vida, a diferencia de los caminos, no solo se conforma de locación sino de situación: Además de la importancia de saber hacia donde se dirige, un individuo debe considerar también las circunstancias de las que constará su trayecto (en la mayor medida posible). No se trata de predisponerse, la anticipación de ciertas particularidades durante el camino se trata más bien de prepararse, lejos de solo tener una idea más cercano a tener un conocimiento. Este último punto cobra relevancia si el objetivo propuesto ya se ha intentado en el pasado sin éxito puesto que, seguramente ya se conocen los puntos que han impedido su consecución. Este es el mejor momento para sortearlos de una manera diferente: la nueva oportunidad.
Comenzar implica que ha de realizarse un análisis de la realidad que comprenda dos aspectos:
a. Los recursos con los que ya se cuenta: Aquellas cualidades que definen a la persona y es que echará mano de ellas para el momento de arranque sobre todo, pero también serán fuente de abastecimiento (permanente y más aún en momentos álgidos). Es por esta razón que el grado de autoconocimiento alcanzado, es definitorio y esta es una excelente noticia para todos aquellos que conocen a profundidad cada una de sus herramientas, ya tienen el primer paso; al tiempo que esta verdad implica una atenta invitación para quienes conocen poco pero ambicionan avanzar: indaguen en su interior para que les sea más fácil.
b. Los recursos que es necesario adquirir: Aquellas herramientas que no existen o apenas y en baja proporción que, marcarían una gran diferencia si se contara con ellas o bien en una medida más alta. Así la persona parte la aventura consciente de sus principales debilidades, hecho que le permite lidiar de forma adecuada con la realidad logrando desarrollarlas de a poco en el camino hacia su objetivo evolucionando.

Es importante saber que en las situaciones también entran en juego las emociones. Daniel Goleman asevera que la inteligencia no es la única que entra en acción cuando de tareas demandantes se trata (y vaya que un objetivo lo es) sino que también lo hacen las emociones, toda vez que también forman parte del abanico de herramientas evolutivas del ser humano. El autor afirma que al ser reacciones al entorno, se detonan involuntariamente de ahí resalta la importancia de gestionar esas respuestas automáticas ante los diversos momentos y circunstancias de la vida en beneficio siempre de la adaptación, indispensable para sobrevivir. Por lo que, entonces la algidez a la que se hace referencia al principio también es emocional y el autodominio es clave fundamental para lidiar contra las reacciones cuya inercia sea opuesta al objetivo. Esto es una realidad humana así que cuando se perciba que aparece, hay que mantenerse firmes, seguramente a veces no será suficiente y se bajarán los brazos pero lo importante será volverlos a levantar.
El impacto que tiene sobre el autoconcepto la consecución de los objetivos es fundamental: en la medida en que el ser humano vuelve tangibles los pensamientos que lo acercan a su evolución, la expansión de su individualidad hacia su autorrealización es inminente y su felicidad también.
A sabiendas de todo lo desarrollado hasta este momento, es fundamental asumir entonces el gran beneficio de permanecer activos hacia la expansión, con consciencia respecto a la realidad y posicionado hacia direcciones que impulsen a crecer. También es importante considerar que a mayor amplitud del panorama venidero, que invariablemente debe avizorar escenarios comprometedores tanto intelectual como emocionalmente, será más fiable el éxito.
La certeza en que no por analizar exhaustivamente, se cae en una predisposición sino que por el contrario, se estructuran las estrategias a aplicar cuando se presenten las dificultades, también es un aspecto a destacar, sobre todo ya se han presentado en el pasado y poco o nada se ha podido hacer ante ellas. Y finalmente hay que afirmar que no porque en el pasado (por más inmediato que este sea), el escenario haya impedido el logro del objetivo, esto se repetirá infinitamente. El camino es evolutivo y las situaciones que no se trabajan tienden a repetirse con el afán de verse resueltas, tal cual lo marca la teoría psicológica. La siguiente oportunidad para lograr lo que te propones está frente a tí, hacer tuya la posibilidad radica completamente en tu decisión. Desde luego que hay caminos más sinuosos que otros, por ello en la siguiente publicación, encuentra algunos puntos importantes que potencialicen la probabilidad de éxito.